Un día una familia de escasos recursos salió a pasear en la calle, cuando vieron a un bonito minino, era muy hermoso: tenía garras afiladas que parecía que le habían hecho pedicura, largas pestañas, ojos grandes, brillantes y verdes, era suave como de peluche y era muy gordita, y les sorprendió que no tuviera dueño, así que lo llevaron a su casa, lo adoptaron y le llamaron “Bonita” ya que era hembra.
La familia fue a pasear, (de nuevo), y se encontraron con otro gato pero esta vez ¡era un macho! Mientras tanto, la gatita estaba muy desanimada ya que estaba embarazada y tenia que estar con su pareja, y cuando la familia volvió Bonita no lo podía creer… ¡era su pareja! sorprendida fue a verlo, se puso muy contenta, lo llevó al garaje y los dueños presenciaron la luz de la vida, ya que en esos momentos habían nacido sus crías ¡había crías de gato regadas por doquier! Dos de ellos eran hembras y los otros dos machos.
La familia se alegró y vivieron felices todos.

1 comentario:
Me gusta este cuento, se ve más detallado y es muy bonito, eres una niña buena. Atte. Ni Te Imaginabas, Eduardo Ángel Cruz
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